
La Comunidad Andina de Naciones exigió a Colombia y Ecuador eliminar los aranceles que desencadenaron el conflicto comercial entre los dos países. El organismo dio 10 días para cumplir con la orden que ha causado estragos en el intercambio entre ambos territorios.
Por medio de las resoluciones 2581, 2582 y 2582, dictadas por la Secretaría General del bloque regional, se estableció que esta medida ha vulnerado el acuerdo de Cartagena que fue firmado en 1969.
De acuerdo con el organismo andino, los aranceles y las restricciones en las fronteras perjudican el libre comercio dentro de la subregión y van en contra del Programa de Liberación Comercial que rige entre los países miembros.
Cabe resaltar que el organismo puede tomar estas acciones únicamente con los países pertenecientes que son Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú. El país amenazó en las últimas semanas con dejar el grupo y acercarse al Mercosur.
Gonzalo Gutiérres Reinel, secretario General de la Comunidad Andina, ya se había referido sobre el comercio binacional entre Colombia y Ecuador antes de que el organismo emitiera la orden. Según expone Gutíerrez Reinel, en 2024, Colombia registró exportaciones intracomunitarias por US$3.197 millones, beneficiando cerca de 3.540 empresas. Por su parte, Ecuador alcanzó exportaciones por US$2.033 millones, con alrededor de 1.220 empresas exportadoras. En ambos casos, predominantemente Mipymes.
Y agrega que tal como lo han advertido gremios empresariales, «las disrupciones en estos flujos vienen generando pérdidas superiores a US$340 millones y caídas de más de 70% en el comercio bilateral entre ambos países; ello ha causado que más de 2.600 empresas colombianas y 2.000 ecuatorianas se vean directamente afectadas».
Puntualmente, explicó que en Colombia, Putumayo ya registra pérdidas cercanas a US$21 millones mensuales y en Nariño más de 90% de los transportistas reportan caídas. Y en Ecuador, Carchi tiene hasta 6.500 empleos en riesgo. En el corredor Ipiales-Tulcán, donde circulaban cerca de US$5,5 millones diarios, la actividad logística se ha contraído significativamente.
«Estas dinámicas evidencian la necesidad de preservar la previsibilidad del comercio intracomunitario. En escenarios adversos, surgen fenómenos como el aumento del contrabando, que en algunas zonas ha crecido hasta 70%, y la reconfiguración de operaciones empresariales, con impactos en la inversión y el empleo local», indicó.
Expondiendo las afectaciones para ambos países, el secretario de la Comunidad Andina considera que «todo ello refuerza la necesidad de abordar de manera enérgica y coordinada los desafíos de seguridad y la lucha contra el narcotráfico, pero sin afectar el comercio regional, ya que un enfoque distinto puede resultar contraproducente para todos». Fuente: Diario La República.
