
- El Invías desplazó maquinaria y un equipo técnico especializado para iniciar las labores de mitigación en el sector Pescadero, donde una creciente súbita del río Chicamocha ocasionó la socavación de la banca.
- Tras las evaluaciones técnicas correspondientes, se iniciaron obras de mitigación con un enrocado en la base del talud para proteger la infraestructura vial, contener el avance del proceso erosivo y preservar la movilidad, mientras se define la solución definitiva.
- La movilidad continúa habilitada a un carril con manejo de tráfico permanente, señalización y restricciones temporales para vehículos de mayor capacidad.
Bogotá, D. C., 22 de julio de 2026 (@InviasOficial). El Instituto Nacional de Vías (Invías) inició las labores de mitigación con maquinaria y un equipo técnico especializado en el kilómetro 53 de la vía San Gil – Bucaramanga, en el sector Pescadero, municipio de Aratoca (Santander), donde una creciente súbita del río Chicamocha agravó la pérdida de banca y afectó parte de la calzada. Las acciones que adelanta la Entidad buscan contener el avance del proceso erosivo y proteger la infraestructura vial mientras se desarrollan los estudios y diseños que permitirán ejecutar la solución definitiva.
Como parte de la respuesta inicial, el Instituto procedió con la construcción de un enrocado en la base del talud, una intervención que permitirá proteger el sector afectado, disminuir el impacto de la acción del río sobre la infraestructura y reducir el avance del proceso erosivo. Estas medidas fueron definidas a partir de las evaluaciones técnicas realizadas en el sitio y se ejecutarán mientras avanzan los estudios y diseños que establecerán la alternativa más adecuada para garantizar la estabilidad de este corredor nacional y la seguridad de sus usuarios.
«Desde el primer momento activamos nuestros protocolos de atención para responder de manera oportuna a esta emergencia. Hoy ya contamos con maquinaria y un equipo técnico especializado ejecutando las primeras obras de mitigación para proteger este corredor, mientras avanzamos en los estudios que nos permitirán definir e implementar la solución definitiva con todas las garantías técnicas para los usuarios y la infraestructura vial», afirmó el director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez Gómez.
Desde que se presentó la emergencia, el Invías implementó un plan de manejo de tráfico que mantiene la movilidad habilitada a un carril mediante señalización, controladores de tránsito y monitoreo permanente. Sin embargo, se restringió temporalmente el paso de vehículos articulados de mayor capacidad en el punto de la emergencia, priorizando la seguridad de los usuarios y preservando las condiciones de estabilidad del corredor mientras avanzan las obras de mitigación. Para facilitar la movilidad de estos vehículos, el Instituto dispuso como rutas alternas los corredores Tunja – Duitama – Málaga – Pamplona – Bucaramanga y, para vehículos hasta categoría C3, la vía Socorro – Zapatoca – Girón.
La presencia del Invías en Santander se refleja no solo en la atención de esta emergencia, sino también en la ejecución permanente de obras y actividades de mantenimiento que fortalecen la conectividad y la seguridad vial del departamento.
El Instituto Nacional de Vías reitera su compromiso con la atención oportuna de las emergencias, la seguridad de los usuarios y el mantenimiento de la conectividad del país. Asimismo, invita a quienes transitan por este corredor a respetar la señalización y las restricciones establecidas, seguir las indicaciones de las autoridades y del personal operativo, y mantenerse informados sobre el estado de la vía a través de los canales oficiales del Invías. Fuente: Invias.
